Xavier Andrés Herrería Ramírez, quien fue usado como testigo en el caso 30S y luego acosado y abusado sexualmente (según una denuncia presentada) por Rafael Vicente Correa Delgado, expresidente de la República del Ecuador, reapareció cauto y temeroso.
Guayaquil News, tomó contacto con Herrería ya varias veces y por lo delicado del caso y por pedido de él, no lo hemos expuesto. Herrería recuerda todo lo que vivió ese 6 de octubre de 2011, cuando en el despacho presidencial del Palacio de Carondelet, Rafael Correa lo hizo desnudar para “supuestamente” descartar que tuviera micrófonos.
Herrería había acudido a la cita con Correa para cobrar su recompensa por haber atestiguado contra Fidel Araujo, militante de Sociedad Patriótica, quien lo había contratado para matar al expresidente, durante la “montada” rebelión policial.
Aunque la denuncia fue puesta por acoso sexual, según lo narrado por Herrería, Correa tocó con su boca sus partes íntimas, lo cual, tenía que haberse tratado como abuso sexual, sin embargo, sea cual sea la imputación o el tipo penal que se le hubiera atribuido a Correa, a la fecha, 14 años después, todo está prescrito.
Pese a esto, Herrería recuerda, tal como lo puso al final de su denuncia, que Correa lo amenazó con desaparecerlo como “Los Restrepo”. Por ese motivo pide ayuda para cubrir su vida que siente sigue en riesgo.
Él quiere que un abogado lo represente. Quiere buscar la forma de hacer justicia. Desde la denuncia contra Correa su vida cambió. Estuvo todos estos años escondido, sobreviviendo, trabajando como oficial de un taller mecánico, realizando fletes, sobreviviendo junto a su familia.
Además, Herrería tiene que contar más allá de lo que pasó aquel día en Carondelet, cuando estaba justo delante del hombre, en esa época, más relavante del país. Trabajó en la Secretaría del Agua (Senagua), donde fue chofer y mensajero. Llevaba bultos que entregaba periódicamente a una alta dirigente de la Revolución Ciudadana (RC).





