Ravcorp es la empresa que agrupa a 15 de los moteles que están entre los más conocidos de Guayaquil. El año pasado esos establecimientos, en conjunto, le generaron a esta compañía ingresos por actividades ordinarias, por 11, 8 millones de dólares.
La empresa tiene en sus filas a cuatro Extasis regados en el centro, en el sur y el norte. Pero ninguno de los moteles de la manzana roja factura más que el de la palmera: Las Palmas.
En los estados financieros de 2024, elevados el portal de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros, destaca uno de los 5 establecimientos y una cadena (Ravcorp, que factura por sus 15 establecimientos) que hemos tomado como referencia. Estos facturaron en total $ 18 millones.
Aunque algunos dueños de estos lugares señalan que en momentos de crisis es cuando más se utiliza el servicio de “hoteles de paso” , ya que las personas buscan reducir en la cama el estrés y los malos momentos, en los últimos tres años la gran mayoría redujo sus ingresos.
En estos lugares es poco común que los clientes exijan facturas, por lo que el control por parte de la autoridad tributaria es más complejo, y más aún cuando adentro hay una oferta variada de productos: desde bebidas, comidas, hasta preservativos, lubricantes, rasuradoras, gel, cepillos, pasta, juguetes sexuales.
Motel Las Palmas, ubicado en la vía a Daule, es el más relevante. En 2024 reportó $ 2’229.251, según la Superintendencia, seguido por Royalton, con $ 1,96 millones.
Ravcorp, 15 moteles y otros negocios

La empresa Ravcorp es la dueña de los moteles Extasis, como de La Estancia, Green House, Lilas, Roxy, Hotel del Sur, Hotel de la E, Hotel del Parque, The Best, The Queen, Charlotte, West, pero también opera otros negocios: restaurantes y alimentos para mascotas, etc.
| Años | Facturación en dólares |
| 2024 | 11’804.021 |
| 2023 | 12’183.046 |
| 2022 | 10’775.374 |
Las Palmas, un lujo
Su oferta es variada, con platos a la carta, comida criolla, todo tipo de bebidas y hasta suites con secadoras de cabello, hidromasajes, comedor, bar de cortesía, champú, cama king. La suite de lujo cuesta 50 dólares y la VIP $ 55.



Años | Facturación en dólares |
| 2024 | 2’229.251. |
| 2023 | 2’298.538 |
| 2022 | 2’346.718 |
En el Royalton “comes doble”
A las suites de lujo y las habitaciones con excelentes acabados, estilos y utensilios del amor, se suma su excelente gastronomía: cocteles, platos a la carta; ofertas como almuerzos gratis, promociones para los madrugadores.





| Años | Facturación en dólares |
| 2024 | 1’960.946 |
| 2023 | 1’941.094 |
| 2022 | 2’171.882 |
Georston, competitivo
Compite en calidad con el Extasis, pero cuesta menos. Su menú es menos extenso. Está ubicado a pocas cuadras de la vía a Daule, en La Prosperina.



| Años | Facturación en dólares |
| 2024 | 970.805 |
| 2023 | 1’073.553 |
| 2022 | 1’074.99 |
Hawai, no hay mucho que hablar

Ubicado en Mapasingue, atrás de la calle de los moteles. Es tradicional.
| Años | Facturación en dólares |
| 2024 | 871.536 |
| 2023 | 940.690.76 |
| 2022 | 956.699.50 |
Miami, barato y sencillo
Es uno de los más conocidos y su costo es mucho menor que de los de su zona, pese a tener mejores habitaciones que el Extasis.
| Años | Facturación en dólares |
| 2024 | 300.173 |
| 2023 | 334.857 |
| 2022 | 337.757 |
Los moteles de Guayaquil surgieron entre las décadas de 1960 y 1970, cuando la ciudad comenzaba a expandirse más allá del centro tradicional y a poblar zonas periféricas como la vía a Daule, la autopista Narcisa de Jesús y la avenida Francisco de Orellana. En esos años, la idea del “motel” llegó como un concepto importado de Estados Unidos: lugares diseñados inicialmente para viajeros, pero que en Guayaquil rápidamente adoptaron una identidad distinta.
Durante los años 80 y 90, los moteles se consolidaron como espacios de privacidad para parejas en una ciudad marcada por el conservadurismo social. Muchos negocios familiares vieron en este modelo una oportunidad rentable, y comenzaron a aparecer establecimientos que mezclaban discreción con cierto toque de lujo básico: garajes privados, habitaciones temáticas y servicio directo a la puerta.
En los 2000, la industria dio un salto. La competencia llevó a invertir en diseños más sofisticados: habitaciones con jacuzzis, luces LED, muebles modernos, y en algunos casos, servicios premium que imitaban el estilo de hoteles boutique. El crecimiento urbano de Guayaquil también empujó la aparición de moteles en sectores estratégicos con alto flujo vehicular, convirtiéndose en un negocio sólido y altamente demandado.
Hoy, los moteles en Guayaquil forman una industria millonaria, con establecimientos que van desde los más económicos hasta verdaderos complejos de entretenimiento íntimo. Más allá de su función, se han convertido en parte del imaginario urbano: espacios donde se mezclan modernidad, discreción y una competencia constante por ofrecer “la mejor experiencia” en un mercado que no deja de crecer.
Las clase política y empresarial los usaba mucho no solo para tener sexo, sino también para consumir sustancias prohibidas, y cuando ya no tenían dinero dejaban en empeño cadenas, relojes u otras prendas.





