Conservas del Mar, Marconservas, es clave en el rompecabezas de la operación Fishcorp, de los Estrada, recientemente detenidos en Panamá, y devueltos a Ecuador, por una acusación grave de narcotráfico por parte de Estados Unidos.
Edgar Patricio y Orlando Tulio Faroh Cano, son los accionistas de Marconservas, una compañía el disolución que producía conservas de pescado. El nombre del primero de ellos aparece en Venezuela de la época donde Nicolás Maduro. Allí hacía comprar alimentos con militares corruptos.
Entre el 2016 y el 2023 existen extrañas operaciones -por decirlo así- de transferencia de acciones. El 1 de julio de 2016 Jaime David Estrada Medranda la vende a Marconservas 2’080.000 millones en acciones. Este mismo día Felipe Roldán Alcívar le había vendido la misma cantidad en acciones a esta empresa. Un año, después, en el mismo mes se devuelven entre sí esas transferencias. Es decir, todo vuelve a como estaba un año antes.
El 17 de octubre de 2023 Marconservas le vuelve a transferir a Jaime Estrada otros $ 1’036.500, según registros de la Superintendencia de Compañías de Ecuador. Estas empresas tienen casualmente el mismo domicilio: Jaramijó, Manabí, en la vía a Rocafuerte. El negocio de Marconservas y Fishcorp son las conservas de pescado.
Fishcorp fue creada en 2018 por Antonio Vicente Velazquez Pezo y César Benítez Jiménez. Apenas un año despúes, Descy Medranda Obregón y Simón Alberto Cedeño Mora entran a la nómina de accionistas, y Velásquez y Benítez retiran su capital.



Edgar Faroh Cano aparece en una trama que expone cómo altos oficiales de las Fuerzas Armadas venezolanas participaron simultáneamente en la administración de empresas públicas de alimentos y en sociedades privadas que mantenían relaciones comerciales con el Estado durante el gobierno de Nicolás Maduro.
José Roberto Rincón y Elizabeth Magally Faroh (hija de Edgar Faroh) se casaron en 2015; ambos son hijos de magnates venezolanos denominados ‘boliburgueses’: la oligarquía que floreció a la sombra del chavismo.
Existieron en esto, conflictos de intereses, conexiones empresariales y relaciones entre militares, proveedores privados y personas cercanas a empresarios investigados por corrupción en PDVSA (Petróleos de Venezuela).
Esta trama de corrupción tiene como actor, principalmente, al mayor general Luis Alberto Medina Ramírez, quien fue designado presidente de la Corporación Única de Servicios Productivos y Alimentarios, organismo que agrupaba 13 empresas públicas del sector alimentario.
El nombre de Edgar Faroh Cano aparece en el contexto de una empresa privada que tenía relaciones comerciales con el sistema estatal venezolano de distribución de alimentos.
Edgar Faroh Cano es uno de los directores de Conservas del Centro C.A., empresa dedicada a la elaboración de productos enlatados y vendía productos a Mercal. También comercializaba productos con Pdval. Elaboraba conservas para la Cooperativa Turmero Azul 657987 R.L., vinculada al general Luis Alberto Medina Ramírez.
Edgar Faroh Cano era suegro de uno de los hijos de Roberto Rincón y una persona cercana, descrita como mano derecha, de José Roberto Rincón. Rincón era un empresario venezolano acusado en Estados Unidos por su participación en esquemas de sobornos relacionados con contratos de PDVSA. En junio de 2016 se declaró culpable en ese país.
Así creció en negocio de Fishcorp en Ecuador en los últimos 6 años. Ingresos por actividades ordinarias:
- Año 2025: $ 30’675.933
- Año 2024: $ 30’658.782
- Año 2023: 20’408.719
- Año 2022: S 22’322.665
- Año 2021: $ 25’261.780
Esta semana apareció en escena una acusación formal de Estados Unidos que señala al exasambleísta Jaime Estrada Medranda y al exalcalde de Manta, Jaime Estrada Bonilla, lideran una conspiración para enviar toneladas de cocaína a EE. UU. y Europa usando empresas pesqueras de fachada. Según el documento judicial, utilizaban la empresa exportadora de productos del mar, Fishcorp, para camuflar cocaína proveniente de carteles y grupos paramilitares (como los Comandos de la Frontera de Colombia) dentro de contenedores legítimos de atún.
La red criminal tejía alianzas al más alto nivel. La acusación detalla la participación de Jacobo Abdala Bucaram-Pulley y operadores logísticos como Geovanny Fernández y William Briones (“Cachete”). Incluso se detalla que Medranda aprobó un cargamento de 2.000 kg hacia México mediante videollamada tras recibir un pago inicial de 10.000 dólares.





