El proyecto hidroeléctrico Coca Codo Sinclair (CCS), la mayor obra de infraestructura energética en la historia de Ecuador, se encuentra hoy en el centro de una doble crisis: un juicio de jizgamiento en ciernes y un colapso técnico debido a miles de fisuras estructurales y un escándalo judicial por una red de sobornos que asciende a $ 76 millones. Este reporte detalla cómo el diseño sobredimensionado y la corrupción sistémica han comprometido la soberanía energética del país.
Este reporte, principalmente, se basa en la informacion de una Comisión que formó Fernando Villavicencio en la Asamblea Nacional.
En 1992, los estudios sugerían una potencia de 859 MW. En 2008, el gobierno declaró como prioridad un proyecto de 1.500 MW sin estudios de ingeniería que respaldaran tal capacidad.
Estudios en tiempo récord. Los análisis para la alternativa de 1.500 MW fueron aprobados en apenas una semana, ignorando advertencias técnicas sobre la viabilidad económica y los riesgos geológicos de la zona.
La exfiscal general del Estado, Diana Salazar, calificó este caso como uno de los esquemas de corrupción más complejos del país.
La Fiscalía investiga un presunto delito de cohecho en torno a una estructura de sobornos de $ 76 millones que habrían sido pagados por la empresa china Sinohydro para facilitar la adjudicación del contrato. El dinero habría circulado a través de empresas offshore en Panamá, como Ina Investment Corp, vinculada al entorno cercano del expresidente Lenín Moreno.
Uno de los nombres clave en la etapa judicial reciente es el del abogado guayaquileño Eduardo Carmigniani Valencia, apoderado de Gráficos Nacionales S.A. (Granasa), editora de los diarios EXPRESO Y EXTRA, quien ha sido llamado a juicio en calidad de cómplice del delito de cohecho.
La fiscal Salazar sostiene que Carmigniani habría sido beneficiario indirecto de los fondos provenientes de Sinohydro. Se le vincula con transferencias recibidas a través de la offshore panameña Anjes Finance, por montos que superarían los 1,6 millones de dólares.
Carmigniani ha rechazado las imputaciones, calificándolas de “infamia”. Su defensa se centra en que nunca fue funcionario público, por lo que -según su postura- no pudo haber cometido cohecho. Que los pagos recibidos corresponden a honorarios profesionales legítimos por asesorías prestadas a Conto Patiño (lobista del proyecto) entre 2005 y 2006.
Recientemente, en diciembre de 2025, un juez dictó el llamado a juicio contra Carmigniani y otros 20 procesados. La audiencia de juzgamiento ha sido convocada para este 11 de abril de 2026.
La exfiscal Salazar ha insistio en la responsabilidad de Carmigniani, quien no solo ha tenido explicaciones contradictorias sobre su presunta responsabilidad, sino que ha recibido transferencias por más de 3 millones de dólares a sus cuentas. No cuadran, según la exfiscal, algumos detalles.
Salazar señaló que Eduardo Carmigniani, abogado conocido y defensor de Danilo Carrera en otros contextos, habría sido beneficiario directo de fondos provenientes de la empresa china Sinohydro. Denunció que Carmigniani habría recibido transferencias por un total aproximado de 3,2 millones (específicamente, se mencionó $ 1 millón en una cuenta y 2.2 millones relacionados). Estos pagos estarían vinculados a la adjudicación del contrato para la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
Carmignini es abogado de Danilo Carrera, vinculado al caso León de Troya o Encuentro. Se lo acusa -a Carrera- de haber formado parte de una estructura de corrupción en empresas del Estado.
En esta trama entran otros personajes. Ya se había firmado el contrato de construcción de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair y el de financiamiento con el Eximbank, cuando Conto Patiño Martínez, a través de su compañía, la panameña Recorsa S.A. emitió facturas de cobro a Sinohydro Corporation por concepto de consultorías relacionadas con el proyecto hidroeléctrico Coca Codo Sinclair.
En 2010, Recorsa facturó a Sinohydro de China un total de $ 6’439.100 y en 2011, 11’918.857. En total: 18’357.957.
Según el Servicio de Rentas de Internas (SRI), estos montos no fueron debidamente justificados, porque Sinohydro no logró demostrar que hubo una real prestación del servicio. En 2017, Recorsa S.A. de Panamá también hizo cobros a Sinohydro de China por el servicio de consultoría de Coca Codo Sinclair. Así lo evidencia una factura (No.56) del 13 de marzo de 2017 dirigida a Sinohydro en Beijín, en la que, al igual que en las facturas anteriores, solicitaba que se le pague 1’482.695,36 a través del banco intermediario Citibank, en su cuenta del banco Pichincha de Panamá.
Este hecho, hace presumir que el esquema de cobros por consultorías de Recorsa S.A. a Sinohydro de China se extendió hasta 2017. En 2021 la directora del SRI, Marisol Andrade, explicó, en la comparecencia del 27 de septiembre de 2021, ante la Comisión de Fiscalización y Control Político de la Asamblea Nacional, que para Rentas, los $ 18,3 millones son “costos desconocidos porque el contribuyente no logró demostrar que hubo una real prestación del servicio por cada uno de los años”.
Recorsa S.A. fue constituida originalmente bajo el nombre de Hildrelgen S.A. el 18 de abril de 2008, en Panamá. Según la escritura pública, fue creada por Juan Carlos Patiño Herdoíza (cuñado de Xavier Macías Carmigniani) y su cuñado, José Javier Chiariello con un capital de USD 10.000. A ellos, se unió, en calidad de tesorera, María Carla Chiariello de Patiño, esposa de Juan Carlos.


En septiembre de 2010 se aprobó una nueva Junta Directiva integrada por: Conto Patiño Martínez, como presidente y representante legal, su esposa Beatriz Herdoíza de Patiño como vicepresidente, sus hijas Patricia de las Mercedes Patiño Herdoíza de Carrión, como secretaria, María Auxiliadora Patiño Herdoíza de Macías, como tesorera, y como vocales sus hijos Manuel y Juan Carlos Patiño Herdoíza, además de Priscila Burneo Patiño de Durini.
El SRi le siguió procesos a Conto Patiño.
Fallas estructurales: un proyecto fisurado. El escándalo técnico es tan grave como el judicial. Los distribuidores de agua presentan un estado crítico.
- Se han detectado más de 17.400 fisuras en los distribuidores.
- Las fisuras fueron causadas por soldaduras defectuosas en la fábrica de Harbin Electric en China. Las autoridades y la fiscalizadora conocían esto desde 2012 pero permitieron el colado de hormigón, “sepultando” el problema.
- Firmas internacionales como TÜV SÜD advierten que muchas fisuras son irreparables y que el riesgo de falla catastrófica es real.
El informe de fiscalización también destaca irregularidades en la supervisión de la obra. Negligencia en la Fiscalización: La asociación encargada no obligó a Sinohydro a corregir los defectos durante el periodo de garantía.
Se denunció un claro conflicto de intereses que involucró a exautoridades de energía, debido a la participación de sus familiares en las empresas encargadas de supervisar a la contratista china. El caso Sinohydro entra en una fase decisiva en 2026, con figuras de alto perfil como Eduardo Carmigniani y el expresidente Moreno enfrentando juicios que definirán el destino de los $ 76 millones en sobornos
El caso Sinohydro entra en una fase decisiva en 2026, con figuras de alto perfil como Eduardo Carmigniani y el expresidente Moreno enfrentando juicios que definirán el destino de los USD 76 millones en sobornos.
Mientras el proceso judicial avanza, la central hidroeléctrica sigue operando bajo riesgo técnico, con la amenaza adicional de la erosión regresiva del río Coca.El Estado no debe realizar la recepción definitiva de la planta hasta que se garantice la solución técnica o se recupere el valor de los daños mediante las glosas de Contraloría, que ya superan los $ 171 millones.





